Ir al contenido principal

Femme Fatale

He adivinado los pálpitos de su forma de respirar

Agonizando ambas entre la redondez de estas rosas de petróleo...




No sé qué sensación es esta; esa transición a la nada en cuanto ella me roza el sentido con su sonrisa ingrata. Sirena desagradecida, cómo has osado volver a hacerme estallar cuando el viento estaba en calma. Noto que has intentado atravesarme el corazón con tus ojos de abril. Y los oscuros te miran expectantes: ellos solo desean que te vuelvas tiburón cautivo...

Tus dedos sobre mi pelo, porque sí que habrá camino para este caminante

Yo lucho por que dejes de reírte de la palabra zorra

Has tenido que meter tus narices en el álbum de mis talones de Aquiles, has desmontado al héroe, rubia peligrosa, femme fatale...

No sé qué sensación es esta

Que ha aniquilado todos mis sentidos




Pero sé que has escrito en braile "más que puta" en los poros de mi espalda

Y es esta puta sensación la que me ha vuelto a hacer enloquecer esta mañana, por culpa de la cual mi piel recuperó ese aroma a incienso de mercadillo

Has conseguido atravesarme el corazón con tus ojos de abril, rubia peligrosa, femme fatale

Y escribo mi nombre en mi nueva lápida entre la redondez de estas rosas de petróleo...


   Tú eres el epitafio que ha saboreado entre risas la palabra zorra.

Comentarios

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Este texto me ha hecho sentir una irrefrenable necesidada de presentarte a mi novia. ¿Sorprendida? Si es así, por favor, escribeme: sscorpion.184@gmail.com

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Magia sin trucos

En este nuevo día suena un violín
que es como una danza sin rumbo
A veces se vuelve trompeta,
a veces la murmura una guitarra,
pero siempre me lleva a ese latido
igual que un precipicio con alma

En mi cabeza palpita la voz de ese niño de hierro,
ese dios de las trastadas con eco,
guardián de las tonterías que más importan

Todo se vuelve niebla...
He sido envenenada por el hechizo de su melena

No conozco su aroma,
mas su voz me recuerda a un perfume tan alegre
como la risa que define su angelical mirada

Puede que la lluvia haya rociado cada uno de sus soles
Puede que sea violín, trompeta o la mismísima nada
Si tengo que caer en su abismo seré bendecida
     con el fuego de sus labios, con su esencia iluminada

Todo se vuelve niebla...
Yo soy la azucena que germina con su luz de insomnio.
Su pelo enredado no me deja cerrar los ojos



Dicen que lleva el nombre de un héroe
que se inventaron los mismos focos que él eclipsa
Es magia sin trucos,
pero su risa pícara atraviesa mi piel
como si un…

Siete oportunidades

Podría haber sido una adolescente guapa. Pero estuve todo ese tiempo demasiado ocupada lamentando mi mala suerte en lugar de hacer algo para cambiarla. Mi cielo lucía podrido en vez de oscuro, y yo volaba hacia las alturas equivocadas.      Solo quería camuflarme entre el musgo y perderme en su verdor. Había dejado de creer en los gatos negros, en la profecía aquella de los trece martes malditos. Pero los sueños solo se cumplen tres veces, y buscaba siete oportunidades. La tinta de mis versos quemaba cada hebra de mi pelo; no encontraba la forma de ser diosa y no musa...      La naturaleza estaba harta de perdonar mis pecados. Lujuria de poder, gula de poesía, artista airada en un laberinto de risas maléficas.      Podría haber sido una adolescente guapa...      Seré inocente hasta que me demuestre lo contrario.

W.I.T.C.H. ¡Veinticinco años después!

Capítulo IV: "Todo sigue su cauce"



Donatella no sabía cómo había sido capaz de dormir aquella noche con lo nerviosa que estaba por su cita con Karmilla Tubbs. Tampoco se explicaba cómo iba a decirle que estaba enamorada de ella y, además, que era posiblemente la guardiana del fuego que estaban buscando. Si al menos supiese qué sentía su amiga por ella… 
La muchacha suspiró y se levantó de la cama. Eran las ocho de la mañana. Normalmente, Donatella se levantaba a las diez durante los fines de semana. Por lo menos tendría tiempo para prepararse, aunque debía tener cuidado de no hacer ruido y despertar a su madre: Taranee pasaba muchas horas en su academia de baile y solo podía descansar los sábados por la mañana y los domingos. Esa era la razón por la que Donatella no tenía mucha confianza con ella para hablar… de chicas. Simplemente, a pesar de ser una muchacha abierta y alegre por naturaleza, con su madre no le salía. En cambio, Luke, su padre, era su mayor confidente y conse…